Friday, December 30, 2005

La humanidad deshumanizada

Convivimos en una sociedad en la cual el poder del dinero está sobrepasando todos los valores por los que el hombre ha luchado incesantemente a lo largo de su existencia. El ser humano se está convirtiendo en un simple engranaje totalmente individualizado y aislado dentro de una gran máquina que lo dirige todo. Este sistema en el cual estamos viviendo de una forma pasiva e individualizada es el que permite que la dominación del hombre por el hombre continue año tras año.
La deshumanización es un fenómeno lento pero terrorífico, donde, egoísmo, violencia e intolerancia se entrelazan entre sí formando un círculo vicioso difícil de superar. Estos tres términos han de ser necesariamente sustituidos por los términos cooperación, solidaridad y respeto. En este momento la humanidad conseguirá dar un paso de gigante hacia su liberación. Se romperían las cadenas que a tantas personas tienen encadenadas. No cabe olvidar que cada día mueren de desnutrición millones de persones, en su mayoria niños, bajo la indiferencia de políticos y empresarios de países desarrollados y también por infinidad de mentes adormecidas que son manipuladas a través de los medios de comunicación, los que con su retórica consumista no cesan en distorsionarlos y dirigirlos hacia un callejón sin salida. Los hombres son patrimonio de los hombres, por lo tanto, es de una ética despreciable no asumir la responsabilidad de ayudar a los desfavorecidos. El problema de la pobreza y la desigualdad es intrínseco de este sistema ya que sin pobres no hay ricos, es decir, si el tercer mundo no existiera nuestros ritmos de producción y de consumo no serían los que son ya que la tierra no proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades que nos hemos creado a nivel mundial. Partiendo de la idea que las riquezas procedentes de la Tierra (recursos naturales, alimentos…) son patrimonio de la humanidad es inaceptable mantener el actual modelo de desarrollo, en el cual dos terceras partes de la población mundial vive bajo el umbral de la pobreza.
En este momento, podemos formularnos la pregunta: todos los seres humanos somos libres? La respuesta es más que obvia. Por supuesto que no, la perversión de la palabra libertad puede alcanzar límites inimaginables. Que libertad puede tener un niño que no tiene derecho a una educación y a una comida diaria asegurada. La única libertad que tiene es la muerte o una vida cargada de miserias en la cúal nunca podrá elegir qué camino seguir. Será semejante a una hoja al desprenderse de un árbol en otoño, la cual en unos instantes ha llegado al suelo (su muerte) sin apenas haber seguido una trayectoria, únicamente dejándose llevar por el viento. El ideal a seguir es el de un planeta, el cúal tiene su trayectoria perfectamente definida hasta que muere al perder su energía interior.
Como muy bien decía A.Einstein: “El progreso no existe si hay niños infelices”. El progreso no se ha de cuantificar de una forma material sino de una forma social. Hemos de abrir el camino hacia una socialización de la humanidad, donde prevalga la coexistencia pacífica y el respeto hacia todos los seres humanos. Esta es la unica forma de vivir en un mundo en paz. Si por el contrario, seguimos incrementando las desigualdades en el mundo, las guerras persistirán sin que nadie pueda remediarlo. Además, manteniendo a una parte de la población tan numerosa aislada de todo progreso, tanto social como tecnológico, estamos colaborando en crear un proceso involucionista, ya que estamos excluyendo a una infinidad de cerebros capaces de crear e investigar. Si el tercer mundo evolucionara presenciaríamos un progreso de la humanidad jamás visto hasta ahora. Por lo tanto, es posible alcanzar este preciado progreso o pereceremos todos juntos por la negativa de cambiar las reglas del juego, donde una minoría ejerce su poder depredador ante una mayoría que presencia el apocalipsis de una forma impotente y paralizada, por el miedo y la destrucción?

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